I AM

Me llamo Manuel Cortés Campillo. Nací el 6 de diciembre de 1978 en el hospital La Fe de Valencia, sobre las 13:40 pm. (justo con la paella puesta en la mesa) y con un peso de 3,5kg. [Esto me lo ha contado mi madre, porque yo no me acuerdo.]

No he sido provisto con un sistema inmunológico demasiado fuerte, y con el crecimiento empezaban los problemillas con el peso y el caer enfermo de resfriado constantemente. También es cierto que no comía muy bien y esto ayudaba… Cuando somos enanos no nos damos cuenta de la importancia que tiene la  comida en nuestro desarrollo y en nuestro estado de salud en general. Bastantes años atrás me di cuenta de la importancia que el campo de la nutrición realmente tiene, un poco tarde, si…

A los 4 años me operaron dos veces de los ojos, los cuales vinieron mal de fábrica (al igual que la espalda) y con la reparación en garantía hicieron lo que pudieron. Soy un poco “antimédicos”, por lo que llegué a quitarme los puntos yo mismo en casa, con eso, 4 añitos.

Lo de la espalda, es que, como buen estereotipo de escuálido-enfermizo, la caja torácica está un poco hundida en la parte superior, con lo que ayuda a una vasculación de las escápulas y con eso una posición de “hombros hacia adelante” o lo que viene a ser una leve hipercifosis. A parte de la hiperlordosis y pequeña escoliosis a la altura del sacroVamos que he nacido para el deporte de alto nivel, sobre todo en los que predomine el uso de la fuerza :) Era fácil adivinar, entonces, que mi futuro estaba en las pesas. Y no por gusto… Por pura necesidad xDDD

¡Pura genética para el gimnasio!

 

Con 14 años me apunté a fútbol, el cual abandoné con 18, por dos motivos: 1.- Si no lo dejo me echan mis compañeros (era malísimo) 2.- Si no tenía poco con la otitis y la faringitis crónica por entrenar por las noches (recordemos mi estereotipo escúalido-enfermizo) solo faltaba la rotura del maleolo de mi tobillo izquierdo en un entrenamiento, el cual me dejó en casa con muletas en la Nochevieja de mis 18 años (cosa imperdonable). Para rematar, de tanto enfermar tomé durante años mucha cantidad de antibióticos y de  antiinflamatorios, lo que ayudó a perjudicar los problemas de estómago que con los años se me agravarían [empezaba mi calvario de hernia de hiato y reflujo esofágico]

La necesidad de empezar con los hierros era más que notable, sobre todo cuando dí el estirón… Se estaba convirtiendo en una verdadera prioridad, y soñaba con unos buenos bíceps que llenaran estas camisetas xDDD

Ya con 20 años me inscribí y me desilusioné al poco tiempo… Pensé que los resultados llegarían mucho antes y que las bromas y risas por mi delgadez terminarían pronto, pero no fué así, y pasaron, por lo menos, como 2 años hasta que empecé a ver un poco de resultado. Tampoco las fiestas adolescentes de los fines de semana ayudaban demasiado…

[Preparando fotografías desde esta edad, los 20 años, hasta la actualidad...]